Aportes a la red digital. Una mirada filosófica sobre las tecnologías inteligentes
- Facundo Torressi, Facundo Heredia
- 4 feb 2024
- 13 min de lectura
Ante nuestra innegable existencia conjunta con la técnica, Flavia Costa (1) en su libro Tecnoceno (2021) nos presenta una mirada filosófica sobre el advenimiento de las nuevas tecnologías denominadas “inteligentes”. En el capítulo, “Big data, algoritmos y el nuevo orden informacional”, la autora plantea el surgimiento de un nuevo orden que se origina a partir de la interacción masiva del ser humano con la tecnología digital y cómo esta interacción puede, por un lado, obtener datos de todo tipo en cuanto al hombre por medio de distintos procedimientos, incluso estos mismos con un carácter perspicaz y, por otro lado, dichos procedimientos pueden generar ciertos mecanismos disciplinarios que, si bien son novedosos en cuanto a lo procedimental, tienen su procedencia en fenómenos existentes a lo largo de la historia y al mismo tiempo estudiados por grandes pensadores. Uno de ellos, por ejemplo, Michel Foucault.
En efecto, desde nuestro lugar como sujeto que filosofa, cabe preguntarse: ¿cómo puede pensar la filosofía este tipo de problemáticas actuales? ¿Qué puede aportar el pensamiento filosófico a la inmersión del hombre en un ecosistema digital cuyo esparcimiento es cada vez más visible sobre la realidad? Por nuestra parte se buscará en dicho texto, mostrar el alcance del tejido digital que se extiende en cuanto a datos biométricos, y también marcar diferencias y similitudes tanto en el uso como en el funcionamiento de algoritmos. Ante nuestros propósitos intelectuales, trataremos de aportar hilos conductores hacia una posible concientización la cual aparece como un aceptable resultado para con nuestros esfuerzos, y teniendo en cuenta que, al trabajar con el texto, podemos asimilar la aparente novedad de estos fenómenos la cual se disfraza tras un manto digital, pero que en su manera de operar adquieren sus características esenciales en distintos puntos históricos que oscilan entre el siglo XVI y XVII.
Hoy en día, las sociedades contemporáneas, la experiencia individual e incluso la existencia humana están concentradas a una cantidad masiva de datos. A lo que la autora denomina “Big data”, parecería ser éste el nuevo núcleo de codificación del ser humano el cual se posiciona como objeto de investigación para descifrar aquellos códigos que nos brindarían una comprensión más acabada del hombre contemporáneo. A este abundante conjunto de datos, se le asocia conjuntamente la creación de diversas tecnologías las cuales cumplen con la función de recolectar tamaña cantidad de información y no siendo la recolección informacional su único objetivo, los mecanismos tecnológicos avanzan hacia el estudio sobre el análisis y utilización de los datos sobre los seres humanos. Como aparición novedosa, esta clave de auto-comprensión aparentemente nuestra, presenta una distinción con un carácter no menos que fascinante. No solo el intercambio del ser humano con las tecnologías inteligentes, lo cual se nos presenta como una dinámica ejemplificadora más próxima y que hoy por hoy cada vez menos individuos son ajenos a quedar atrapados en estas redes, se muestra como un fenómeno en el cual la recolección de datos no solo está limitada a ciertos tipos de información sino que se origina una bifurcación informacional que se dirige a datos, por ejemplo, sobre la biología del hombre y datos sobre las características existenciales del mismo. Según Costa, este “cruce de saberes” permite no solo conocer los distintos comportamientos de las sociedades sino incluso saber sus complexiones físicas, no solo a nivel colectivo más bien aun llegando a cada individuo en particular.
Este alcance personal de la tecnología cumple, para nosotros, la caracterización cautivadora de dicha distinción informacional a la cual puede acceder desde cualquier persona hasta distintas empresas, e incluso entes gubernamentales. Este acceso, es en gran parte lo que revela el profundo nivel de inconsciencia que se tiene al “brindar” nuestra valiosa información personal, incluso logrando predecir comportamientos de personas que “no habrían informado nada”.
Al parecer, no habría una especie de voluntad personal para aportar información que sea útil, sino que este aporte está modulado por diferentes procesos cuidadosamente seleccionados los cuales reducen a los seres humanos a datos y estos pueden ser utilizados de diversas maneras, con el fin de tener un bosquejo de cómo somos y cómo nos comportamos. Éste enfrentamiento de saberes sobre la biología del hombre, o, en términos de la autora, “datos biométricos” y aquellos sobre nuestra existencia, “datos comportamentales” aparece en las bases del Biopoder, el cual presenta modos de operación similares y algunas diferencias al nuevo orden informacional que plantea Costa el cual se presenta como un orden político y epistémico. Será tarea nuestra, especificar el biopoder como estrategia de control y examinar como las tecnologías digitales son utilizadas como herramientas para expandir el poder. En efecto, dicha expansión se manifiesta en un territorio de combate que no solo tiene su frontera con la interpelación de los cuerpos humanos, sino que se visibiliza en dos distintos fenómenos y niveles. Por un lado, las tecnologías digitales pueden por medio de distintos mecanismo acceder a cierta data sobre el cuerpo del hombre en su dimensión biológica. Pero, no se limitan solamente a esto, sino que se encargan de apoderarse de elementos que son menos que un cuerpo, como por ejemplo, información genética. Y por otro lado, el poder sobre la vida por medio de las tecnologías actuales, puede dirigirse hacia los medios en donde la vida humana acontece para recolectar información de cómo es la conducta de los miembros una sociedad. Por lo tanto, toda esta recolección orientada hacia los elementos pre corporales (tejidos, células, moléculas, ácidos nucleicos, etc.) constituirían a lo que se denomina micro poder y en vistas del medioambiente en el cual se desarrolla el hombre se constituye el macro poder. Mientras que, todos estos procedimientos tecnológicos acontecen durante tiempos que muchas veces escapan de nuestra percepción, esta división de niveles de los mecanismos encargados de ejercer poder sobre nosotros no dejan de tener características inconcebibles e imperceptibles, destacando una por sobre la otra la nivelación del micro poder que llega hasta lo más recóndito de nuestro organismo.
Para adquirir un conocimiento más intenso de estos mecanismos, penetraremos en la generación del biopoder, cual se origina entre los siglos XVI y XVII y que tiene como propósito tener grados de control sobre las personas. Esto implica, no solo a nivel individual o colectivo, y en este caso, tampoco a conocer la composición de los cuerpos en sus aspectos biológicos, sino la manipulación de distintos comportamientos en lo que a su dimensión anímica se refiere. Esto incluye sus deseos, afectos, gustos e incluso hasta sus decisiones. Ante esto nos surge la pregunta filosófica, de ¿qué tantas posibilidades de libertad tiene el hombre contemporáneo ante un fenómeno de control el cual, incluso, puede hondar hasta nuestra estructura anímica más abstracta como puede serlo la espiritualidad? Estos procedimientos que, como habíamos mencionado anteriormente, distan de ser novedosos para la sociedad actual y éstos tienen sus orígenes en lo que Michel Foucault denominó biopolitica. Este concepto, a diferencia del biopoder, estaría orientado hacia las poblaciones a nivel global antes que individual y ante esto se dan a continuación la creación de un conjunto de tácticas para implementar el poder sobre lo que aparece como objetivo principal, en este caso del gobierno, que sería la población. La biopolitica como tal, se nos muestra como un mecanismo de control poblacional el cual, por su contexto histórico, difiere en la forma de proceder en cuanto a su fin a comparación de las tecnologías digitales actuales, por ejemplo los algoritmos, los cuales si pueden ejercer cierto control sobre la población pero con un enfoque más centrado hacia el individuo particular. Pero la biopolitica además de centrarse en la población, la utiliza como un doble elemento, en el cual pasa a ser sujeto y objeto de gobierno. Por una parte, es sujeto ya que no se orienta hacia lo individual como podría ser la familia, en un contexto donde lo global seria la población. La familia pasa a ser un elemento constitutivo de la población, la cual es utilizada como una unidad domestica para generar posibles cambios en los comportamientos de las poblaciones. Dicho de otro modo, si se quieren generar otros comportamientos en la población, habrá que comenzar por el modelo familiar entendido como unidad el cual estará sometido a distintos mecanismos de control los cuales orientaran sus operaciones a generar cambios en las aspiraciones de la unidad familiar lo cual desencadenara en nuevos comportamientos a nivel global, e inclusive algunos comportamientos de los miembros familiares, orientados por los actos del gobierno sobre ellos, pasarían totalmente por alto la consciencia total de lo que origina esos comportamientos. El gobierno puede actuar sobre la gente, sin que ella se dé cuenta. Por ende es objeto de campañas continuas de gobierno, a la vez que es usado como instrumento para el mismo. Todo este anudamiento de información parecería ser una especie de arte que buscar llegar a todas las categorías esenciales del ser humano, y es justo esta búsqueda la que tiene como objetivo el nuevo orden informacional planteado en el texto.
En este punto, es donde aparecen fenómenos como biopoder y biopolitica, los cuales nos planteamos a utilizar como conceptos que comparten el funcionamiento de los mecanismos de control actuales y nos sirven para usarlos de ejemplos para distinguir el uso de los mismos pero con un objetivo en común.
Otra de las características del nuevo orden planteado por Costa, es justamente en el término “informacional” el cual contiene en su núcleo conceptual los datos o, siendo redundantes, la información que puede ser percibida de distintas maneras. En primer lugar, la información entendida como noticia, la cual se presenta como un hecho manifiesto de la realidad pero carente de ser verídico, o como opuesto a la redundancia. En un segundo momento, la información comprendida como una medida matemática la cual tiene como propósito el pasaje de ciertos conjuntos de caracteres de un punto a otro. Para Claude Shannon (2) y Warren Weaver (3), información como un quantum medible, lo que traza una distinción en la información entendida como noticia, la cual se aprecia en la relación inversa de los caracteres físicos que componen a la información. Por último, la noción de información como un conjunto de instrucciones contenidas en organismos biológicos, la cual se refiere a los procesos químicos que ocurren en las transmisiones de un conjunto de órdenes que pasan de generación en generación, o, como ejemplos claros en la actualidad, de cuerpos embrionarios a unos ya desarrollados, aunque no siempre de manera óptima.
A esta constitución informática, describe la autora como una metáfora de la información, la cual pone en evidencia el nivel de manipulación que pueden llegar a alcanzar nuestros datos que no siempre, “están dados”. Esta metáfora, constituye una serie de tramas distintas que tienen por objetivo la información como tal y apropiarse de ella en distintos sentidos. Alguno de ellos, por ejemplo, se dirigen por la vía de las grandes infraestructuras de telecomunicaciones las cuales se encargan de capturar e procesar la información. Y, otra vía sería una especie de desarrollo científico para poder descifrar la información que iría en contra de la voluntad del individuo, y como para nosotros algo ya no novedoso, la manipulación de la información biológica del individuo. Por ende, esto trae consigo el nacimiento de nuevos procesos característicos de la in25formación, que rigen en nuestro tiempo. En primer lugar, la datificacion que consiste en convertir toda experiencia en dato. Toda existencia en la realidad, transformada en información. Cualquier actividad, aun mínima que se considere, de nuestra existencia puede originar una elaboración conceptual que pueda ser utilizada como información. En segundo lugar, la digitalización que consiste en la creación de una lengua numérica, es decir convertir todo tipo de dato a un lenguaje binario que permite hacer comparaciones entre la información obtenida. Como más novedoso, aparece la protocolarización que consiste en la estandarización de procesos que permite la conexión entre dispositivos. En cuarto lugar, una expansión del fenómeno de vigilancia y quinto y último lugar, la mercantilización integral de la existencia humana, término que hace referencia a la extensión monetaria de los dominios de la vida, el cual está estrechamente vinculado a un término ampliamente conocido en la actualidad como lo es, la monetización. Todo este despliegue de la dinámica de la información, nos sirve para visibilizar los posibles hilos conductores que habíamos señalados como métricas de concientización que tendría como fin, en parte, nuestro trabajo desde una perspectiva intelectual.
Nos habíamos planteado realizar una distinción entre dos fenómenos que cobran un interesante protagonismo en el texto, y que en nosotros, las “sociedades de control” despiertan un notable interés como lo es un fenómeno complejo como éste. Gilles Deleuze (4) escribió sobre las sociedades de control, en el año 1990, y cómo en este marco temporal se avecinaba el principio del fin de los mecanismos disciplinarios. El filósofo francés, hizo una intervención en el año 1978, en una Universidad de Vincennes en la cual planteaba la creación de un “Nuevo orden interior y control social” el cual fundamentaba que el estado de bienestar de la época podía verse amenazado por las diversas luchas en las que se encontraba inmersa la sociedad en ese momento, ya que, los países europeos podían gozar de una dichosa existencia sustentada sobre una base de un saqueo energético sobre el resto del mundo, lo cual explicaría la ruptura del estado de bienestar que transitaba la época. Ante esto, se propuso un proyecto civilizatorio el cual tendría por objetivo, imponer restricciones a los estados de bienestar y por ende, economizar el ejercicio del poder. Al mismo tiempo, esto constituiría en un nuevo orden, el cual nos demuestra que los fenómenos técnicos de nuestra época como “el nuevo orden informacional” planteado por Flavia Costa, existieron hace décadas. Dicho orden novedoso, se conformaría en cuatro líneas. La primera, consistiría en el marcaje de zonas vulnerables, las cuales son aquellas zonas en las cuales el estado quisiera tener todo bajo control, o en otras palabras, zonas donde no suceda nada, o que exista la “tolerancia cero”, pero al mismo tiempo esto implica una paradoja ya que estas zonas de máxima seguridad se constituyen otras zonas en donde se verían minimizados los controles cotidianos, siendo esta la segunda línea del nuevo orden propuesto por Deleuze. Las siguientes dos líneas constitutivas, cobran vital importancia ya que una de ellas, la tercera en este caso, se formuló bajo el desarrollo de un sistema denominado “sistema de información general” que tenía por objetivo la vigilancia de cada individuo y también la capacidad de intervenir en algún momento en donde se presente alguna situación peligrosa. Esto daría paso a la creación de un sistema de información virtual o un conocimiento permanente del estado sobre sus individuos. Como contracara de este fenómeno, no solo el conocimiento permanente sobre las personas permaneció en manos de los agentes de gobierno, llegando incluso a distintas empresas o ser depositados en un sitio demasiado accesible como lo es, el internet. Por último, la cuarta línea consistiría en el consenso sobre la circulación de la data obligada a pasar una diversidad de controles e inspecciones sin que ningún agente de poder tenga intervención a ellos. En efecto, este nuevo orden social trata sobre la ampliación de un campo de batalla biopolitico, en donde aparece el ya mencionado poder sobre la vida, o sea el biopoder, el cual es encargado de recolectar información de los individuos, incluso como mencionamos, información genética, y explayándose al gobierno de las poblaciones, en lo que concierne a sus comportamientos, elecciones o decisiones.
Como habíamos mencionado, la dinámica expuesta de la información de los seres humanos, la cual es convertida en dato, puede alcanzar destinos que ni si quiera imaginamos. Incluso tampoco nos planteamos como están constituidas ciertas estructuras que son tan afines a nosotros, como por ejemplo, el internet.
Esta red, que esta entretejida por todo el mundo, cuenta con una infraestructura material la cual no siempre es asimilada como tal, ya que para nosotros, el internet funciona como una red digital a la cual nosotros tenemos acceso por instrumentos materiales, pero no tenemos conocimiento de que, el tan conocido internet, cuenta en sus características mas fundamentales, con un aspecto material. Tal como señala, Mariano Zukerfeld (5) (2014) la infraestructura material de las redes, siempre estuvo bajo el control de entes privados, lo cual nos sugiere que si uno quiere conocer aquellas empresas que se encargan de promover el sustento para estas estructuras, tendría que observar los cables submarinos que recorren el mundo. Esta afirmación, no hace menos que poner en evidencia que la conexión que existe hoy por hoy en todo el mundo, no parecería ser tan virtual como se nos muestra.
También, sostiene Zukerfeld, que solemos pensar o apreciar al internet, como una multiplicidad que se manifiesta en una orientación horizontal. Para explicar esto, sostiene Zukerfeld que la arquitectura de la red de internet está compuesta por varios niveles, que pueden ser entendidos de una manera distinta. En este caso, plantea una estratificación vertical propuesta en un cuadro de niveles y subniveles en que se divide el internet, que curiosamente, se lee desde abajo hacia arriba. Esta división, comienza con la infraestructura material más constituyente como lo son los mencionados cables submarinos de fibra óptica o cableado continental, entre otros. Siguiendo con la división, aparece el hardware el cual se presenta como los distintos servidores, módems, hubs, etc. Luego sigue el software los cuales serían los sistemas operativos, navegadores, programas de e-mail. El siguiente nivel, es el de los contenidos más concretos, los cuales se nos hacen más evidentes a los que convivimos diariamente con las tecnologías digitales. Y por último, la sistematización de la gestión de los contenidos, que formarían simplemente lo que conocemos por, redes sociales.
Es menester para nosotros preguntarnos, ¿es suficiente que alcancemos si quiera algún nivel de concientización sobre lo que ocurre con nuestra data en la interacción con la tecnología? De ser así, ¿generaría algún cambio en nuestra voluntad de actuar estando tan atrapados en la red digital más grande del mundo? En la actualidad, estamos hiperconectados. Podemos tener acceso con diversas personas en cualquier parte del mundo, se nos permite acceder a una cantidad inimaginable de información. Pero, esta hipervinculacion con el mundo, ¿A costa de qué? ¿De llevarnos el planeta tierra por delante? Será tarea nuestra aportar nuestro pequeño hilo cuya caracterización este fundamentada en el cuestionamiento sobre esta red digital tan inmensa, lo cual, fue el propósito de éste informe.
Referencias bibliográficas
Costa, Flavia. (2021) Tecnoceno. Algoritmos, biohackers y nuevas formas de vida. (Taurus).
Notas
1 Es Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, en cuya Facultad de Ciencias Sociales se desempeña, desde 1995, como docente del Seminario de Informática y Sociedad, actualmente como Profesora Asociada. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por esa misma Facultad. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Es miembro del grupo editor de la revista Artefacto. Pensamientos sobre la técnica así como del colectivo Ludion – Exploratorio argentino de poéticas/políticas tecnológicas. En la última década ha traducido en colaboración la obra de Giorgio Agamben al castellano. Su tema central de investigación es la perspectiva de la modernidad como doble proceso tendencial de tecnificación y politización de la vida. En este marco, ha desarrollado la noción de “formas de vida tecnológicas”, acuñada originalmente por el sociólogo británico Scott Lash, para analizar el modo de existencia contemporáneo en el cruce entre biopolíticas y biotecnologías. Fuente: https://www.flacso.org.ar/docentes/costa-flavia/
2 Claude Elwood Shannon (30 de abril de 1916 - 24 de febrero de 2001) fue un matemático, ingeniero eléctrico y criptógrafo estadounidense recordado como «el padre de la teoría de la información».12
Shannon es reconocido por haber fundado el campo de la teoría de la información con la publicación Una teoría matemática de la comunicación, que supuso un hito en 1948. Es quizás igualmente conocido por haber sentado las bases de la teoría del diseño de circuitos digitales en 1937, con apenas 21 años de edad. Mientras realizaba su maestría en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), demostró en su tesis que las aplicaciones electrónicas de álgebra booleana podrían construir cualquier relación lógico-numérica.3 Shannon contribuyó asimismo al campo del criptoanálisis para la defensa de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, con trabajos sobre el descifrado de códigos y la seguridad en las telecomunicaciones.
3 Warren Weaver fue el encargado de escribir una introducción para el público no especializado del libro de Claude Shannon The Mathematical Theory of Communication (la Teoría Matemática de la Comunicación). Empezó su carrera laboral en 1917 trabajando como profesor en el Throop College de Pasadena durante un año; también estuvo otro año en el California Institute of Technology. Después, ingresó en la Universidad de Wisconsin donde estudió y dio clases durante doce años. También, fue director del Departamento de Matemáticascomunicación (1928-1932). Además, tuvo otros cargos, como director de la División de Ciencias Naturales del Instituto Rockefeller, vicepresidente del Instituto Sloan-Kettering (de investigación sobre el cáncer) en 1950, vicepresidente de la División de Ciencias Naturales y Médicas (1955-1959) y presidente de la American Association for the Advancement of Science. Se entusiasmó con los beneficios del progreso y los desarrollos. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Warren_Weaver
4 Gilles Deleuze (pronunciación en francés: /ʒil dəˈløːz/; París, 18 de enero de 1925-ib., 4 de noviembre de 1995)1 fue un filósofo francés, considerado entre los más importantes e influyentes del Siglo xx. Desde 1953 hasta su muerte, escribió numerosas obras filosóficas sobre la historia de la filosofía, la política, la literatura, el cine y la pintura. También fue un reconocido profesor de filosofía hasta su jubilación en 1988. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Gilles_Deleuze
5 ZUKERFELD MARIANO, Doctor en Ciencias SocialesMagíster en Ciencia Política y SociologíaLicenciado en Sociología. Fuente: https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?id=36507&datos_academicos=yes





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