Twitter y lo que veo
- Valentín Villalba
- 8 oct 2024
- 3 min de lectura
Actualizado: 9 oct 2024

Twitter es una red social única en cuanto a mí respecta. Es por ello que realizar un análisis de la misma es muy necesario para poder entender la actualidad que nos interpela. Eric Sadin realizó un análisis en el año 2020, el cual, si bien se puede seguir usando para entender su factor político y por qué es eficiente para las nuevas formas de hacer la misma, ha cambiado mucho en estos últimos tiempos tras la compra de la aplicación por parte de Elon Musk.
Twitter, al ser una aplicación con los factores del "like", "follow" y "retweet" (ya explicados por Sadin), se puede ver atravesada por sus fundamentos principales: aceptación y reconocimiento. La peculiaridad de Twitter es la capacidad de llevar a los usuarios a encontrarse con sus respectivos nichos, es decir, comunidades reducidas sobre un tema en específico, y no a encontrarse con otros no propios del usuario. Esto nos permite abrir la interrogante o el cuestionamiento acerca de nuestra propia autonomía en la vastedad de las redes sociales: ¿somos libres de elegir qué ver en las redes sociales? ¿Realmente lo que vemos es lo verdadero en las redes? Al dar un "like" o utilizar cualquiera de las otras herramientas de Twitter, damos información sobre cuáles son nuestros gustos o afinidades en los posts, lo que hace que la aplicación siga mostrándonos el mismo contenido.
En esto hay un problema que no aparece hasta que es demasiado tarde: la radicalización del contenido. Es decir, el contenido solo es de un solo tipo de línea. Por ejemplo, si solo le doy "like", "follow" o "retweet" a cosas sobre animales, solo saldrá contenido relacionado a ello y no habrá otra cosa que no sea sobre animales.
Esto, que puede no parecer un gran problema, se convierte en uno cuando los adolescentes solo siguen contenido polémico para ser diferentes al resto, generando un gran problema respecto a la creación de fake news, peleas ideológicas y conflictos que pasan de la digitalizacion a la realidad. La existencia de focos tan extremistas debido a las redes sociales representa un peligro en cuanto a lo social y a lo político, porque no importa cuál sea el nicho, solo se toma como verdad lo que el mismo nicho admite como verdad. Un ejemplo de esto último se dio durante estos últimos días (alrededor del 25/09 del 2024), donde cuentas de Twitter empezaron a difundir fake news sobre que militantes de un partido político empezaron los incendios en la provincia de Córdoba, lo que llevó al gobierno provincial a desmentirlo y afirmar que no fue esa la razón de los incendios.
Volviendo al principio de este breve escrito, las redes sociales, haciendo énfasis en Twitter, nos deben volver a despertar sobre la mentalidad crítica que, parece, durante estos últimos años, con la aparición de los nichos radicalizados a un solo tipo de pensamiento y verdad, han cerrado la puerta a cualquier tipo de intercambio crítico y evaluativo sobre la verdad y realidad de algunos hechos, los cuales, con cada día que pasa, se van haciendo más y más notorios. Es por ello que invito a abrir una reflexión sobre si somos capaces de elegir libremente qué ver o a qué pertenecer en las redes sociales, y, sobre todo, a cuestionar la veracidad y la verdad que se nos ofrecen en las mismas.



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